miércoles, 30 de enero de 2013

Last tango in Paris

Hoy dedicaré esta entrada a una de mis películas favoritas,a la cual considero una obra maestra;no sólo por la contundente interpretación de Marlon Brando y su sensual banda sonora;sino por todo aquello que muestra,analiza o deja a la deriva...para que el espectador ponga el resto.
Hace tiempo que deseaba hablar de ella,mostrarla a aquellos de mi generación que creo que la desconocen,e indagar a fondo...más alla del detalle de la mantequilla (lo único que parece que recuerdan).


El último tango en París es una producción franco-italiana de 1972,dirigida por Bernardo Bertolucci.
Sus protagonistas son Marlon Brando (Paul) y María Schneider (Jeanne).El resto de personajes son simples elementos para hacernos comprender la historia o la vida de los personajes antes (durante) del gran encuentro.
Una mañana de invierno,un sonido penetrante y atroz nos sitúa en escena...gracias al destino,se cruzan en el camino un hombre viudo de 45 años y una aspirante a actriz de 20 años.Minutos después vuelven a reencontrarse,visitando un piso en alquiler en el que ambos están interesados...unas palabras bastan para entregarse y acabar haciendo el amor apasionadamente,a pesar de desconocerlo todo del otro.Sin ni si quiera tener la necesidad de saber sus propios nombres (aquí la identidad no importa).
A partir de aquí se irán sucediendo encuentros en el piso,momentos de intimidad de un desconocido y junto a una desconocida que pronto se dará a conocer.
Todo lo que acontece es placer y libertad...amar,más allá de la edad,el pasado o el futuro.
A partir de entonces,veremos una relación reforzada por la necesidad de encontrarse y amarse,llegando a un lenguaje sexual violento y alguna que otra escena impactante (para la mentalidad de la época). Es ahí donde reside su polémica,a pesar de carecer de sexo explícito y solamente mostrar inocentes desnudos de María Schneider (que no aportan un alto voltaje erótico,simplemente se muestra natural y necesario según la escena).
Considerada por la época y aún hoy como una de las películas más eróticas del cine,es mucho más que una pareja que practica sexo sin ataduras o una escena en la que Paul "sodomiza" a Jeanne con la ayuda de un poco de mantequilla.



En mi opinión y según mi experiencia,es una obra destacable y poco reconocida,para su desgracia.El tema principal puede resultar algo típico,así a simple vista.Y hoy en día,nada nos hace ruborizarnos,estamos inmunes a casi todo.Pero el sexo,el amor o la pasión...aunque no lo parezca,es algo secundario en esta película.La base,el gran pilar...es el personaje del gran Brando,su magnífico Paul,su corazón abierto...su dolor.Nuestro deber es conocerlo.Mientras que Jeanne es una chica "inocente" que juega a ser actriz,con sueños de futuro y buscando un amor quizás demasiado complejo para ella (algo que a veces antepone a todo lo demás);Paul es un hombre maduro,hecho a sí mismo,marcado por las vivencias pasadas y al que poco le queda por aprender ya,mucho menos tener que demostrar nada a nadie y con un carácter sumamente ensombrecido y una agresividad,a veces,incomprendida.
El personaje de Brando se alza como la cúspide de esta película,su interpretación es majestuosa,real y dura...como un puñetazo en el estómago,hay que amarlo;no por lo que quieras que sea sino por cómo es.Todo ello deja en un segundo plano el personaje femenino,de primeras un juguete para Paul...mientras que su autoestima y desorientación sigan vulnerables.


Hay escenas sencillamente maravillosas,momentos divertidos y de una frescura inmejorable;todo aquí está a flor de piel,a veces una misma desearía conocer a alguien así,tan complejo y debilitado;con el carácter de un animal salvaje...pero herido.Hago mención especial al último tango,risas y alcohol que nos hacen soñar con un futuro maravilloso para ambos,donde ese vínculo se haga eterno...

Quizás para cada persona se comprenda de forma diferente,yo la miro desde el desgarro,lo extraño del amor y el destino,desde una personalidad dispuesta a crecer y fortalecerse;y otra sin ilusión,marcada por la tragedia y regodeadas en el dolor. Podría contaros el por qué,daros a entender según qué actitudes o comportamientos,pero no quiero desvelaros nada...Sin más,os la recomiendo.
Fresca y brutal,algo que no te dejará indiferente.

                                         
  El último tango en París obtuvo dos nominaciones a los Oscars:
  Oscar mejor director 1973
  Oscar mejor actor 1973
  Destaco la magnífica interpretación de un maduro Marlon Brando,la calidad del trabajo fotográfico de
  Vittorio Storaro y la música del argentino Gato Barbieri (sello característico de la película).

 Espero que os haya gustado y os anime a darle una oportunidad a esta cinta,comprenderéis que una pequeña historia se compone de grandes sentimientos. Disfrutadla,gracias.

                              


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